Follando con mi tía

Hola, mi nombre es Sergio, tengo 19 años y esto me sucedió en navidad. Como todos los años se reunió toda la familia en casa de mi abuela, solo falto uno de mis tios pero sus hijos y su esposa Alicia si llegaron. Mi tía es baja de estatura pero tiene un buen cuerpo, ella y yo nos llevamos muy bien, por lo que siempre le decía que se dedicara al modelaje, yo soy alto de 1.84m de ojos cafés claros y un pene que no es por presumir pero Dios fue bueno conmigo al darme 21cm. de placer para las damas.

Todo comenzó antes de la cena, pues ella llego al último y yo estaba solo en casa, pues todos habían ido a la iglesia, llegó y sus hijos se fueron a alcanzar a todos pues la iglesia esta a escasos 10m de mi casa.

Yo todavía me estaba alistando por lo que me fui a mi cuarto a terminar, ella me siguió y nos pusimos a platicar un rato, como nos tenemos mucha confianza me desvestí y vestí frente a ella esperando una reacción de ella, ella me digo que ya estaba muy bien desarrollado que si todo mi cuerpo era así o el cuerpo atlético era para ocultar algo pequeño; a lo que respondí que si quería averiguarlo. ella me dijo que si, lo cual yo no esperaba, ella se me acerco y me toco el bulto, yo me quede perplejo y no dije nada, ella me miró a los ojos con mirada de mujer buena y me dijo que la tenia más grande que cualquiera que hubiera tocado, yo solo le agarre las nalgas redondas y firmes y le dije que la deseaba, ella asintió con la cabeza pero me dijo que no era el mejor momento pues todos volverían pronto, que esperara y sería mi esclava para hacer con ella lo que quisiera.

Durante la cena nuestras miradas se cruzaron varia veces, ella sentada frente a mi, tocando por debajo de la mesa mi “amigo” con su pie descalzo, lo cual me excitaba muchísimo. Pasada la noche como a las cinco de la madrugada la mayoría decidió ir a dormir, mis primos y yo nos quedamos en la planta baja viendo películas, media hora después decidimos ir a dormir también.

Poco antes de que saliera el sol me levante por un vaso de agua, al salir de mi cuarto me encontré a mi tía en la en el despacho frente a la computadora de mi hermano, ella veía porno y se masturbaba, yo solo me quede parado viéndola sin hacer ruido, cuando tubo un orgasmo me decidí y me acerque a ella, la toque en el hombro y ella volteó espantada, yo le dije que no se espantara que era normal lo que hacia(quien no lo haría al ver eso). Ella sonrió y me dijo que ese era el momento de ser mi esclava, pero que fuéramos a mi cuarto para que nadie escuchara. Entramos al cuarto y en un abrir y cerrar de ojos ella estaba mamando como nunca lo había hecho, mi reacción inmediata fue tirarme al piso al sentir el placentero masaje de su lengua sobre mi miembro, yo no aguantaba, tenia que comerme su concha, en un movimiento casi desesperado pude moverme de manera que pude disfrutar de ese fruto prohibido, era un sexo muy rico, ella gemía como loca pero no dejaba en paz mi pene erecto a mas no poder.

Entre succión y succión logre que tuviera dos orgasmos seguidos, ella con su voz entrecortada por placer que le daba me pidió que la penetrara, así lo hice la levante la puse en cuatro patas sobre mi cama y la embestí como nunca lo había hecho, ella gritaba de placer y solo podía decir “mas, si que rico, mas”, así lo hice y la embestí como loco. No podía parar de hacerlo, y no quería que terminara rápido quería disfrutarlo como nunca. Ella tuvo varios orgasmos, entonces le pregunte si ya se la habían metido por el ano, ella me dijo que no, terminando de decir eso, se la deje ir completita por ese hoyito que tenía. Sus gritos comenzaron a ser mas fuertes por lo que tuve que taparle la boca con mi mano.

Después de como cincuenta minutos de mete y saca estaba a punto de terminar, ella se volteo y me vacié en su boca, ella se lo comió todo, y no creo que haya sido la primera vez, terminamos en un fuerte abrazo y ella se fue a su cuento con sus hijos. Cuando todos despertaron pensamos que nadie se había dado cuenta, ella me dijo que había sido el mejor sexo de su vida y que lo haríamos de nuevo, yo le dije que si, por la tarde todos se fueron, pero mi sorpresa cuando mi prima dijo que quería que algún día le hiciera lo mismo que a mi tía, pero eso es otra historia.

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